Mi Universidad y la ciudad
Abstract
Sí. La conducción de la empresa libertadora de Colombia fue asumida por estudiantes o recién egresados de los recintos universitarios y por adolescentes y jóvenes. Antonio Nariño tenía 28 años de edad cuando el 15 de diciembre de 1793, hizo en Santafé de Bogotá, la primera edición en lengua castellana de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, proclamada cuatro años antes por los revolucionarios franceses. Santander, provinciano que estudiaba leyes en Bogotá, se incorporó a las armas patrióticas a los 18 años y a los 27 asumió la jefatura del gobierno, que ejerció durante diez años, mientras Bolívar espoleaba su caballo por valles y montañas para la liberación americana. José María Carbonell, escribano de la Expedición Botánica a los 15 años, tenía 31 cuando sublevó al pueblo de Bogotá y presidió la Junta Popular de San Victorino, que desconoció a la Suprema de notables vacilantes y empujó a los dirigentes hacia la independencia de verdad. Córdoba se sumó a los ejércitos revolucionarios cuando sólo alcanzaba los 15 años de edad; ganó el grado de capitán a los 17 al decidir el combate de El Palo, y a los 25, en la Batalla de Ayacucho, lanzó a la eternidad la más luminosa orden de mando de la historia, que definió la libertad americana, y ahí, en el campo de batalla, fue ascendido a general.
