Ese otro man, que es como la muerte
Resumen
Me dijo Toño un día, con la seguridad que otorga el haber vivido plenamente, pero con la incertidumbre del que dice menos de lo que sabe: Merino: Yo vivo muy feliz, pero sé que un día de estos tendré uno de esos malos días, alguna inexplicable mala racha, y lo peor es que la poesía no estará allí para socorrerme, porque, desafortunadamente, uno se muere el día en que la poesía se olvida de uno. Le cuento estas cosas, porque usted como yo somos resultado de tres grandes pasiones: la búsqueda del conocimiento, una profunda ansia de amar y una insoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad.
