Contra el viento del olvido, o los maestros lectures
Resumen
Queridos amigos:
Cuando me retire de la Universidad, hace ya 23 años, para dedicarme a la escritura, no pensé jamás que llegaría el día de volver a los claustros a recibir un título universitario. Yo había tornado la decisión de vivir sin él, y, sinceramente, no lo creo necesario para la vida intelectual, aunque lo creo indispensable para la vida profesional, y muy a menuda necesario y utilísima para la vida práctica. Supongo que esos 23 años que he dedicado desde entonces a la lectura, a la escritura, a los diálogos literarios, a las placidas y ociosas vigilias conversadas, a los viajes y a las ficciones, les han parecido a estos generosos amigos de la Universidad Autónoma Latinoamericana.
