La máquina asesina de Kafka (una visión sobre la tortura y el poder en la colonia penitenciaria)
DOI:
https://doi.org/10.24142/unaula.n37a7Palabras clave:
Franz Kafka, La colonia penitenciaria, ejercicio del poder, aislamiento, literaturaResumen
Caminaba por una acera estrecha sin saber a dónde iba. El ambiente era gris. Llegué, tras una curva, a una casa que me pareció al principio no tenía ventanas. La puerta era muy angosta. Una mujer de cara redonda y cabello corto oscuro, me recibió. Adentro, en un espacio de reducciones, la sala era, en rigor, una alcoba en penumbras con una cama doble. Al fondo, todo era oscuridad. Una voz mandó a que me acostara. Sé que alguien, y no era la mujer del principio, se estiró junto a mí. De pronto, cuando ya estaba boca arriba y me disponía a relajarme para el sueño, un dolor agudo me atravesó de abajo a arriba. Una suerte de punzón o quizá un aguijón desmesurado, arremetía en mi zona lumbar, un poco hacia la derecha. No me atreví a moverme, pese a que, como reacción instintiva, bien hubiera podido brincar a la primera chuzada. Era un dolor jamás sentido. Y al menor movimiento mío, se agudizaba. “¡Ay, ay, ay!”. Una voz, distinta a la primera, bueno, quizá pudo ser la misma, dijo con sequedad que se me había advertido. Nadie podía acostarse en esa cama, reservada a (Y no entendí el nombre, pero imaginé a una suerte de bebé diabólico) “Nada qué hacer”, se escuchó, al tiempo que el dolor alcanzaba límites irresistibles, “¡ay, ay, ay, ayayay!”.
Descargas
Publicado
Cómo citar
Número
Sección
Licencia
Derechos de autor 2021 UNAULA: Revista de la Universidad Autónoma Latinoamericana

Esta obra está bajo una licencia internacional Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0.




