EDITORIAL
En el mundo académico es frecuente la necesidad de lograr una mayor visibilidad. Esto se hace posible a través de procesos de citación, participación en las discusiones disciplinares de frontera y la aportación que se realiza al abordaje de problemáticas con pertinencia social. En principio, este propósito, entendido como medio para el reconocimiento tanto de los investigadores como de los proyectos editoriales, se ha convertido en un fin en sí mismo, lo cual desvirtúa el sentido de los procesos de construcción del conocimiento que por la vía de las publicaciones permite su apropiación social. No obstante, el lenguaje a través del cual se validan estas prácticas lo constituyen las formas de medición de la ciencia y dentro de esta la producción científica.
Es así como el modelo de clasificación de revistas propuesto por Colciencias en 2018 para la convocatoria número 830 centra su atención en el impacto de las publicaciones científicas, mediante el uso de indicadores de medición complementarios a los ofrecidos por Web of Science (WoS) y Scopus como el índice H5 por áreas de conocimiento. Estos aspectos se entienden como un factor de calidad en las publicaciones. Sin embargo, los resultados obtenidos en la convocatoria del año 2016 que para este propósito propuso Colciencias pusieron de manifiesto las dificultades en cumplir los criterios expresados previamente, con lo cual se evidenció la necesidad de fortalecer las capacidades editoriales de las revistas científicas del país.
Una de las estrategias propuestas para el año 2017 la constituyó el programa de formación denominado currículo del editor, por medio del cual se contó con el diplomado para mejorar las capacidades editoriales en los aspectos relacionados con las buenas prácticas internacionales para gestión editorial, evaluación, calidad de contenidos, metodologías, impacto y visibilidad (Colciencias, 2018). La formación dio como resultado los planes de mejoramiento que permiten a los proyectos editoriales identificar los aspectos de mejora conducentes al cumplimiento de los indicadores establecidos en el modelo Publindex con miras a su participación en la convocatoria 830 y subsiguientes metas institucionales.
En este contexto, la reflexión sobre para qué y para quién se producen los contenidos editoriales se hace fundamental. En el caso del proyecto editorial Visión Contable, el escenario propicio para estas discusiones se ha gestado en el seno de la Red Colombiana de Editores y Revistas Contables REDITORES, del cual durante este año UNAULA ejerce como secretaría técnica. La confluencia de editores con experticias diversas y trayectorias disímiles proporciona en conjunto un fortalecimiento del capital social que promueve mejores prácticas editoriales para cumplir con expectativas propias de la academia contable colombiana, sin desconocer las tendencias investigativas y de producción académica propias de las escuelas lationamericanas e internacionales.
Las dinámicas de vinculación de resultados investigativos nacionales de acuerdo con los criterios de modelos de clasificación tanto de grupos de investigación como de investigadores son también un factor decisivo para quienes hacemos parte de los procesos de gestión editorial (autores, evaluadores, editores). Estos modelos han desarrollado estrategias tendientes a mejorar sus indicadores en cuanto a productos, esto como resultado de la generación de nuevo conocimiento, desarrollo tecnológico e innovación, apropiación social del conocimiento y formación del recurso humano en CTeI (Colciencias, 2018).
En los aplicativos dispuestos por esta entidad para la vinculación de estos productos es necesaria una revisión de consistencia con las propuestas de fortalecimiento a los proyectos editoriales propios, toda vez que los productos relacionados con evaluación de producción académica (artículos, capítulos de libro, libros, proyectos, entre otros) si bien son registrados a través del currículo vitae (cvlac) no pueden ser agregados como producto a los grupos de investigación, aun cuando son parte de los requerimientos para vinculación de evaluadores (se espera sean pares evaluadores de Colciencias) ,al solicitar los registros dentro de la plataforma más no se considere su vinculación a los grupos de investigación. Este asunto desincentiva la voluntad de los investigadores a cooperar como evaluadores en los proyectos editoriales nacionales, toda vez que su aporte a estos procesos editoriales más allá de certificación no aporta significativamente a los indicadores contemplados por Colciencias en cuanto a grupos de investigación y categorización de investigadores.
Debe existir por tanto una coherencia entre los criterios establecidos que posibilite hacer visible la participación de los actores del SNCTI en todas sus esferas, que promuevan el diálogo colaborativo y, con ello, un real proceso de fortalecimiento de las capacidades editoriales del país para promover la visibilidad en los escenarios que por naturaleza de las ciencias a que se adhieran corresponda el conocimiento.
En conclusión, la generación de redes para la producción del conocimiento es necesaria para garantizar la mejora en las condiciones editoriales; es la suma de las experiencias exitosas, la generación de trabajos cooperados, la visualización producto de la calidad académica de las discusiones disciplinares e investigativas así como el fortalecimiento de los proyectos editoriales lo que hace posible la medición de impactos conducentes a respuestas acertadas a los retos que los escenarios actuales y próximos demandan en la academia contable.
Lina Marcela Sánchez Vásquez
Directora Editorial
Revista Visión Contable